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Terra
La Coctelera

9 Marzo 2010

(Este viaje lo hicimos en octubre de 2007, el texto lo he sacado del diario de viaje que escribí por aquel entonces)

Estambul empezó siendo decepcionante, y no por el aeropuerto, que no deja de ser como todos, si no por que Alitalia nos perdió el equipaje, con el tiempo y después de ciertas indagaciones por mi parte construí mi propia teoría sobre lo que le pasó a nuestro equipaje, en dos palabras vagancia extrema.

Imaginaos el panorama, un país que no es el tuyo, que hablan un idioma que te parece chino (al menos en chino-mandarín se decir hola) y del que no te suena ni una palabra, sin tus maletas, que contienen además de tu ropa, las pastillas para la migraña, que por cierto, gracias Murphy, no tubo otro día mejor para atacar que ese precisamente, ¿A que da miedo?.

Dado que nos tocó quedarnos mas tiempo en el Aeropuerto, para hacer parte por lo de las maletas, llegamos al hotel a eso de las 5.30, pero no nos achantamos y decidimos salir a inspeccionar el terreno, aún con un dolor de cabeza que parecía que se nos iba a partir de dos, y digo 'nos' porque a mi Ferdi al final, sea por osmosis, por simpatía o por intentar hacerle comprender a una trabajadora del aeropuerto durante un buen rato en un ingles macarrónico, que nuestras maletas eran de tal color y de tal forma o que nos alojábamos en tal hotel, también acabó por dolerle.

Nuestro hotel estaba muy bien ubicado, en el barrio de Sultanahmet, justo al ladito de Santa Sofía y de la mezquita azul, nos dimos una vuelta por los alrededores, y llegó la primera imagen de Estambul, Santa Sofía con la Mezquita azul al frente y que os voy a decir... emocionante. Era mi primer viaje a un país musulmán, ya se lo que alguno estaréis pensando, Turkia es secular, pero es como decir que España es un país laico, sí, lo dice la constitución, pero nuestras fiestas, nuestras tradiciones están enraizadas en el cristianismo por mas que nos declaremos laicos.

Era la primera vez que me acercaba al Islam y para rizar el rizo... ramadán. 'LAILAHE ILLALLAH' es lo que ponía en el letrero luminoso que había colgado entre dos alminares de la mezquita azul. Luminoso es mucho decir, unas cuantas bombillas formando la frase, ¿hortera? Pues sí, es lo que me pareció, pero que voy a decir si aquí para navidad solo nos queda poner laseres en los campanarios. Al día siguiente descubrimos que semejante despropósito luminoso estaba en todas las mequitas grandes, en la de Suleiman, en la nueva.... Al ser Ramadán y domingo, cuando anocheció los jardines que hay entre Santa Sofía y la mezquita azul se llenaron de gente con cestas y bolsas llenas de comida, la clásica manta para picnic y se dispusieron a cenar, aquello parecía la puerta del sol en nochevieja. Nos habían comentado que todo el mundo se echaba a la calle a la puesta del sol pero nunca me lo hubiera imaginado así, toda la familia al completo celebrando en la calle la comida más importante del día, y nosotros… alucinando.

En nuestro primer día, completo, en Estambul decidimos que lo primero a ver era la mezquita azul y casi nos costó todo el día, solo se podía visitar fuera de horario de rezo y además nadie nos comunicó que los turistas entrábamos por una puerta lateral, por lo cual y hasta que nos dimos cuenta de todo esto nos dio para darnos una vuelta por la zona de merkal. Una enorme cantidad  de calles con tiendas reunidas por gremios, facilísimo perderse entre ese laberinto, parece que toda la ciudad sea un mercado. El tiempo nos cundió también para ver los alrededores de la mezquita,  la plaza de Sultanahamet, la antigua localización del hipódromo de Constantinopla, donde están el  Trípode de Delfos mas conocida como la Columna de las Serpientes y el obelisco de Teodosio increíblemente bien conservado. Por allí cerca tuvimos nuestra primera experiencia con un verdadero vendedor de alfombras o lo que es lo mismo, un genuino encantador de serpientes. Primer consejo, si viajas a Estambul no compres alfombras en la primera tienda que veas y mucho menos en una que hay detrás de la mezquita azul, te dirá que Mercedes Milá compró allí muchas e incluso te enseñará una foto que tiene con ella, pero sus alfombras son el triple de caras que en otras, aun regateando, si de verdad queréis comprar alfombras hay una tienda que se llama el rincón de Fehmi , tal cual, en castellano, me dio muy buena impresión y eran más baratas, ni que decir tiene que nos vinimos de Turquía sin comprar ninguna.

Como lo de entrar a la mezquita parecía una misión imposible decidimos ir a la cisterna Yerebatan, que está al lado. Impresiona sus dimensiones, la cantidad de columnas, 336, aunque lo verdaderamente impresionante es su construcción, el que haya llegado hasta nuestros días en tan buenas condiciones y el que hasta hace bien poco todavía cumplía la función para la que fue construida. Como curiosidad la base de dos de sus columnas son sendas cabezas de medusas colocadas una boca abajo y la otra de lado. De aquí saca el nombre uno de los locales con mejor pinta de los que estuvimos ,el Medusa, un poco caro pero muy tranquilo y además no te agobian a la puerta para que entres. Eso es una de las cosas que peor llevamos de la ciudad, lo pesados que llegan a ser los 'estambuleños' para que les compres lo que sea o entres en sus locales a tomar algo, llegan a ser cargantes, estoy segura que si pudieran te venderían a su madre. Una vez que te acostumbras a sonreír y decir no gracias se hace mas llevadero.

Al salir de la cisterna decidimos ir a comer, mi segundo consejo, no vayáis a las zonas turísticas os darán el palo, buscar donde comen los autóctonos, la comida es más autentica y lo mejor, más barata. Para nuestra primera comida en la ciudad fuimos a una zona de restaurantes que hay cerca de la mezquita al lado de la entrada de la cisterna Yerebatan, ya sabéis, turística y por supuesto nos dieron el palo

Por fin a la tercera va la vencida y entramos en la mezquita por la entrada de turistas, antes nos quitamos los zapatos y me cubrí la cabeza. Por fin allí estaba, tan enorme que te das cuenta de lo poca cosa que eres y tan abarrotada de gente que te das cuenta de lo borregos que somos. Los unos rezando , haciendo fotos los otros, yo siendo atea (gracias a dios como diría mi vecino Luís Buñuel) me dediqué a esto último, bastante complicado sin flax.

Dentro de las mezquitas existen dos zonas diferenciadas, una para rezar las mujeres y otra para los hombres, en la mezquita azul y en la de Suleiman  las mujeres rezan detrás de un enrejado de madera en la planta baja y en una planta superior desde donde hay una vista magnifica, no pude por menos que pensar que ningún hombre tendría semejante vista de la mezquita ¿discriminación positiva?. Algo que me pareció curioso allí y en las demás mezquitas que visité es la cantidad de rosarios que hay esparcidos por el suelo, imaginé que la gente los tomaba para rezar y luego los devolvía para que otra los usase.

Después de pasear un buen rato y de volver a darnos cuenta de la cantidad de gente que salía otra vez a cenar por los jardines, decidimos que era nuestro turno. Encontramos una calle llena de pequeños restaurantes con la mesas en la calle donde cenaban un montón de gente que no nos parecían turistas y allí nos quedamos, kebap de pollo, que no doner, y una ensalada, muy bueno todo, ni que decir tiene que nos salio tiradísimo de precio, volvimos unas cuantas veces, por si le interesa a alguien la zona estaba por la estación de tren en Sirkeci.

Seguramente que Estambul tiene una gran noche, pero nosotros llegábamos tan reventados al hotel que  solo una noche se nos hizo mas tarde de las 11 antes de ir a dormir, así que si alguien espera que aquí le cuente que hay un barrio lleno de discotecas y bares para pasar una verdadera noche de fiesta, que no siga leyendo, se decepcionará.

En nuestro segundo día entramos en la iglesia de Santa Sofía que es un museo desde 1935. Su estado es decepcionante, y no solo por estar restaurando la gran cúpula, sentí en el ambiente una especie de desgana y abandono por ella (inconcebible en una mezquita encontrarte con un gato campando a sus anchas). Pero también sobrecogen sus dimensiones. A la salida de allí nos encontramos con un guía que vendía un paseo por el Bósforo, hablaba un perfecto castellano y solo costaba 15 euros (el que nos vendían en la agencia eran 50), sí ya sé que por nuestra cuenta podíamos haber tomado un Ferry y ver lo mismo, pero nos apetecía que alguien nos explicase que es lo que veíamos. Nos emplazaba allí mismo a las 4 de la tarde para hacerlo. Nuestra siguiente visita fue al mercado egipcio de las especias. Al que no le gusten las mezclas de olores intensos que no vaya, a mi me fascinan las especias y sus aromas, así que continué con mi estado habitual desde que llegamos a Estambul, aluciné. Compré pimientas, roja y mezcla de todas las clases, curry, tandoori, nuez moscada y té de manzana, además de delicias turcas o lokum.

Después de comer fuimos a encontrarnos con Martín, el guía. Éramos unas 11 personas, el barco era más pequeño y un poco más viejo que lo que se veía por allí, pero tenía su encanto. Vimos los palacios y la villas de la ribera del Bósforo, nos asombramos al conocer sus exorbitantes precios, tomamos un té cuando el viento y el frío nos obligó a bajar de la cubierta y descendimos en la parte asiática de la ciudad a dar un paseo. Un puente y un brazo de mar es lo que separa un continente de otro, parece poca distancia pero nosotros la ampliamos, en todos los sentidos, se detecta cierta diferencia en ese lado de la ciudad, sutil, pero ahí está.

Para la cena decidimos entrar en un restaurante que veíamos todos los días cuando íbamos hacia el hotel, más que restaurante es como una pizzería al estilo turco, como había leído en algún sitio que en Turquía tenían una sopa de lentejas rojas bastante típica decidí tomarme una y me gusto tanto que en todo el viaje me la tomé unas tres veces.

En nuestro tercer día entramos al palacio Topkapi, nos comentaron que en una hora y media podías verlo, al final de la visita imaginamos que nos quisieron decir que podías echarle un vistazo por encima. Estuvimos toda la mañana y eso que no entramos en el harem. Es bastante grande, no es un Versalles, pero para pasar unas cuantas horas da. Tiene unas vistas impresionantes al Bósforo desde uno de los patios y exponen el tesoro. Imagino que las joyas que allí se exponen no las lucirían a menudo, unos pedruscos que podrían originar rectificación de la lordosis cervical.

Después de comer por la zona donde lo habíamos hecho todos los días, calle arriba calle abajo, tomamos el tranvía y nos fuimos a la calle comercial de casi dos kilómetros, Istiklal. Está en la zona nueva, desde sultanahamet son siete paradas hasta kabataş y de allí el funicular hasta Taksim y allí empieza una calle largísima llena de tiendas, algunas nada baratas. Para mi gusto es algo que puedes obviar en el viaje si no fuese porque sigues bajando y acabas encontrándote con la torre Gálata.

Para cenar esta vez, aunque por el misma zona, fuimos a otro restaurante un poco más ‘sofisticado’ eso quiere decir que era algo más turístico y un poco más caro que por donde habíamos estado hasta el momento. Comimos unas hojas de parra rellenas de arroz que eran una delicia, y una lubina de quitar el sentido, como habréis visto hasta ahora soy buena comedora y no le hago ascos a casi nada, solo al humus, que es un paté de garbanzo (odio los garbanzos) y también lo probé.

En nuestro cuarto día en la ciudad fuimos a la mezquita de Suleimán. Es la segunda más grande de Estambul y la panorámica más fotografiada de la ciudad, como el ramadán había terminado ese día o porque allí no van tanto a rezar, estaba casi vacía, un lujo para la vista. En el exterior de la mezquita está el mausoleo de Suleiman ‘el magnifico’ y el cementerio. Bastante curioso, acostumbrados a ver en los nuestros esas lapidas con las fotos de los difuntos que dan mas bien grima, angelotes o vírgenes tallados en el mármol. Lo que se ve allí son unas pequeñas columnas en diferentes tamaños, talladas con filigranas, flores y lo que imagino que será el nombre del difunto en arabe, un idioma a mi modesto parecer bellísimo para tallarlo en piedra, en estuco o pintarlo, Daba una extraña sensación de pequeño bosque de piedra.

Ese día nos dio para acercamos a la universidad, en los jardines está ubicada la Torre del fuego de Beyazit y al Gran Bazar, como ya nos habían recomendado antes de comprar allí es mejor mirar precios fuera, son mucho mas caros y aun regateando acabas pagando casi el doble, otro consejo mirar buscar y comparar. Aunque sabes cuando entras que van a intentar estafarte, el Gran Bazar es un espectáculo en si mismo. Y al final tanta preparación para que no te tomen el pelo que la final ocurre. Si un limpia botas muy amable te ofrece llevarte a un restaurante donde se come bueno y barato, la respuesta es No gracias, se empeñará en llevarte y después cuando hayas aceptado te querrá limpiar las botas y como lo hará ... cuando le vayas a pagar, ni preguntes, te sacas unas monedas (fijaos que en ningún momento digo billete) se las das y por mas que despotrique, ni caso. A nosotros no tomaron de la mano el primer billete que Ferdi saco del bolsillo y por mas que les dijimos que de eso nada, con el billete que se fueron, unos 15 euros al cambio. Lo que más nos jodió es que nos tomaran por tontos turistas ricos, si no hubiera sido por que había demasiada gente por allí os juro que llego a las manos.

En nuestro ultimo día en Estambul o más bien medio día, fuimos a ver la mezquita de Rustem Paşa. Es una preciosidad, una pequeña joya escondida entre callejones, si no la buscas seguro que pasas delante de la puerta y ni te enteras, aunque llamarlo puerta es mucho decir. Al estar construida sobre la terraza que proporcionan unas casas, de aspecto oscuro, tienes que entrar por un callejón y subir unas escaleras, negras cómo la boca de un lobo, para de repente salir a la luz del día en un espacioso patio. El interior es tan pequeño como parece por fuera, pero es una delicia, los azulejos son hermosísimos, yo diría que los mas bellos y coloridos de todo Estambul y lo mejor de todo, no había nadie, ni un alma. Toda esa belleza solo para nuestros ojos.

Menos mal que no dejamos para el final ningún bazar o museo, era el primer día de fiestas después del ramadán, la fiesta de los caramelos o del ramadán, así llaman a ese día. Todo cerrado, las calles estaban llenas de crios sin colegio, todos estrenando trajes cuatro tallas mas grandes.

PD:

Se nos quedó en el tintero algunas cosas por ver como el palacio Dolmabache, el haman de Roxelana, algunas mezquitas, el museo arqueológico o la iglesia museo de Chora pero me fui con la impresión de que, quitado el día de la tomadura de pelo por parte de los limpiabotas, no perdimos el tiempo.

Los lokum me los acabé comiendo todos yo. Todavía me quedan especias, la nuez moscada recién rallada le da un toque increíble al calabacín, en tortilla o rebozado, el pollo tandoori no tiene ni punto de comparación desde que volví de Estambul, el curri le da un toque especial al arroz basmati con verduras que no se lo da ninguna otra especia, y las pimientas recién molidas no se parecen en nada a las de bote.

Me ha sido imposible insertar fotos en el este post. Así que las podré en el apartado fotos.

17 Febrero 2010

Trabajo en el sector de la construcción así que esta frase no debería ser una sorpresa y lo cierto es que no lo fue, pero no por esperada se lleva mejor. Aunque mucho mas sonoras, estas no fueron las palabras con las que se me dijo que febrero será mi ultimo mes.

El Viernes pasado fue cuando se me dio la fatídica noticia, estaba con el jefe en su despacho mirando como solucionar un ventanal para una residencia de ancianos (no soy adivina, ni leo los posos del café ni tampoco soy el oráculo de Delfos pero en dos años hemos hecho una residencia de ancianos nueva y hemos reformado al menos cuatro... ahí lo dejo, sacar vuestras propias conclusiones), cuando terminamos y ya me marchaba me dijo:

Jefe_ Cierra la puerta, anda.

Toda la mañana había estado raro, algo taciturno, no habló casi nada durante el almuerzo y algunos incluso nos fijamos en sus ojos, vidriosos como si tuviera fiebre, llegué a la conclusión de que algo le pasaba. Mi jefe normalmente tiene buen humor, es un hombre orondo, no muy alto, con una barriga que por mas  dieta de la luna o la del pepino que haga, no se la quitará en la vida, por una sola razón, es de buen yantar así como un cocinero excelente  y un pésimo contador de chistes. Sus estados de animo son dos, bueno y malo, el viernes estaba triste.

Cierra la puerta, anda.

Échate a temblar

Jefe_ Sabes que las cosas no van demasiado bien, no nos han dado los concursos de los dos bloques... (Mirando al suelo) este mes incluso no se como hacer para pagar las nominas y bueno... (Aquí las palabras le fallaron)

La menda_ Ya..., no hace falta que digas nada mas, fui la ultima en entrar, lo lógico es que sea la primera en irme.

Jefe_ Esto no tiene ninguna lógica, estoy contento con tu trabajo, me gusta el equipo que tenemos, pero es que no nos entra nada.

Lo vi tan preocupado, tan sinceramente afligido que no pude por menos que darle ánimos, ¿no es de chiste? Yo, la despedida, animando al despedidor,! Hay que joderse¡

Jefe_ Ten por seguro que si en algún momento las cosas vuelven a la normalidad, contaré contigo y que si por un milagro nos llegase algún proyecto antes de fin de mes, olvidaremos esta conversación.

La menda_ Por mi no te preocupes, en serio... (¿No es para darme un premio o algo?), unos meses de descanso no me vendrán mal, sobre todo cuando nos llamen de la lista de espera.

Se dijeron mas cosas,  pero de poco sirve, estoy despedida.

¿Nadie en la sala con un proyecto de 44 viviendas bajo el brazo?

PD: Los cuarenta, que como se dice en el guiñote, no joden pero atormentan, me caerán  este año, así que la viñeta más que hacerme sonreír me da escalofríos.

28 Enero 2010

Para aquellos que me leáis de vez en cuando, sabréis que estamos sufriendo un traspaso de año de lo más traumático, y no tiene visos de terminar. A Ferdi parece que estas cosas no le afecten, salvo el día que hacienda vuelve a mandarnos alguna carta pidiendo y reclamando documentación. A mi en cambio este principio de año ha conseguido lo que no habían conseguido desamores, perdidas o enfermedades, una cuasi depresión, dejadez, apatía y desencanto por todo.

Ahora ya, ni siquiera una se puede esconder en los recuerdos de los buenos momentos… como en las vacaciones de este verano. Por que hace cosa de una semana y como colofón final de un cúmulo de ‘catastróficas desdichas’ o más bien como chiste final del show, nos ha venido una multa desde Cerdeña.

No soy muy de arena de playa y Ferdi no es de quedarse embelesado observando una pintura románica y como en el término medio esta la virtud, o al menos eso dicen, escogimos Cerdeña como destino de este año, la mezcla justa de turismo playero y cultural, aunque a decir verdad fue más arena y agua que piedra labrada. Hace unos años pasamos una semana en Sicilia y Ferdi promulgó una ley no escrita en la que en los próximos viajes a realizar deberían coexistir las piedras con el descanso y el relax o lo que es lo mismo el placer de no hacer nada de nada. Así que a Cerdeña que nos dirigimos.

Cuando recibimos la denuncia, Ferdi se encargó de investigar, rebuscó en la web y ¿qué fue lo que encontró? Pues el negocio del siglo, parece ser que están compinchados en la trama, la compañía de alquiler de vehículos, los primeros 45 euros que hay que pagar es a ellos por gastos de gestión, la compañía que se encarga de la gestión de multas, que se queda con la mitad del importe de la multa y el ayuntamiento a través de su policía local, que se queda con la otra mitad. El importe asciende a 94 euros mas los 45 de la compañía de alquiler, pero hay gente a los que les han sacado mas de 1000 euros.

La supuesta infracción, que fue cometida en Alguero, (antigua colonia catalana, no voy a entrar en tópicos en los que la pela es fundamental) era imposible evitarla. En una ciudad que no conoces, ves una señal que te dice que mas adelante hay un parking y no te quedan más narices que tirar de frente para llegar, la otra señal de trafico, esa que te comunica que estás entrando en una calle comunal donde el trafico está reservado solamente a los vecinos, esa debe estar en italiano, en letra minúscula y colocada a ras de suelo para que si tienes la suerte de entender algo del idioma, termines por no verla.

Si os estáis preguntado si la vamos a pagar, pues va a ser que no, si después de esta respuesta llegáis a la conclusión que de poco les va a servir semejante saca perras, os diré que nada más lejos de la realidad. Según parece la ecuación no les sale bien cuando los multados somos españoles. Alemanes, ingleses o americanos, esos pagan religiosamente, no les entra en la cabeza que un organismo público tenga montado semejante timo con otras empresas para sacarles los cuartos a los turistas. A los españoles en cambio no nos cabe la menos duda.

Algunos, los menos, habréis llegado a pensar ¿ Sicilia, Cerdeña? antiguos territorios de la Corona de Aragón ¿a estos dos no les habrá dado por la reconquista?... Pues visto lo visto quien sabe. (Burda escusa para colocar el link de este video)

 

1 Diciembre 2009

Hoy es el día mundial del sida, imposible no recordarlo cuando en todos los medios de comunicación emiten o publican casos o vivencias de personas con sida, parece que el resto del año nadie lo sufre ni se contagia a no ser claro está, que una figura pública sea el portador del virus, entonces volverá a ser la noticia del día y primera plana de la prensa escrita. 

Siempre me ha enervado esta actitud nuestra de necesitar ‘días de'  para concienciarnos por lo que sea, ¿qué lo estupendo sería que no hiciera falta? Pues sí, pero hasta ese momento todos los días hay gente que se infecta de sida o que su nivel viral aumenta a los que le diagnostican alzheimer, parkinson, e incluso la amazonia necesita mas de un día para que nos concienciemos. Un solo día me parece pobre. 

Pero no es mi manía a los ‘días de' por lo que me he decido hoy a publicar, es por lo que  vais a ver si le dais al link, me ha dejado sin palabras,  obnubilada y turulata. Absteneros si habéis tenido un mal día, los nervios se os alojaran en el estomago y tendréis ganas de salir a la calle a quemar la sede de esa cadena de televisión llamada íntereconomía o como en mi caso, de ponerle la foto de esos dos periodistillos en el saco de boxeo de Ferdi y dales hasta en el carnet de identidad, eso o pedirles encarecidamente que se dediquen a lo que de verdad saben hacer, programas de humor, por que o es una broma o... es una broma.

Yo que pensaba que la batalla del preservativo estaba medio ganada, vienen estos ‘periodistas' de Intereconomia y sueltan semejante sarta de pelotudeces, tonterías y desvaríos. Que algo así lo digan una panda de señores, normalmente vestidos de negro y con alzacuellos no me extraña, es su negocio, pero alguien que se hace llamar informador, alguien que se supone  serio en su trabajo, no puede esperar que oiga eso de que los habitantes del continente negro no tiene manos aptas para abrir los envoltorios del preservativo y que no me lo tome a guasa.

Lo triste es que seguro que hay asiduos a ese canal que se lo toman en serio.

22 Noviembre 2009

Todo el mundo tiene en algún momento uno de esos días en los que hubiera preferido no levantarse de la cama. Yo estoy teniendo todo un mes, y eso que es el de mi efemérides... pensándolo bien creo que todo empezó el día de mi cumpleaños, en el que di por perdido mi móvil para encontrarlo un día después con cientos de llamadas y mensajes perdidos sin haber podido ser leídos y contestados debidamente, el mismo en el que me apareció una araña del tamaño de una cuchara (en ella me la encontré) colocadita en la fregadero y sin mi asesino de arañas cerca, porque (siendo el informático de cabecera de todos los amigos y familiares) estaba arreglando el desaguisado que uno de ellos era incapaz de arreglar en su pc. 

Para continuar con la increíble noticia de que voy a tener que esperar más de medio año en volver a entrar dentro del ciclo de invitro, y solo medio año por mi edad que lo normal es esperar un año de intentona en intentona. 

Esto es solo pecata minuta, con lo que nos vino hace dos semanas. Carta certificada de nuestro fisco querido, junto con el fallecimiento de mi coche. 

Esto último ha tenido solución, el mecánico pudo hacerle la respiración boca a boca y el masaje cardiopulmonar y volverlo a la vida,  aunque no le preguntado cual será la factura del salvamento inextremis, me consuela saber que no será mucho  por que le dejé claro que si subía demasiado se lo comería con patatas. 

Pero hacienda......nos va hacer pagar todo lo que se ha desgravado Ferdi por vivienda  en estos cuatro años, ya que nuestra casa es una donación hecha por mis padres a mi justo el día antes de nuestra boda. Fue así por que la hermana de mi padre, por aquel entonces de 80 años y recién operada del corazón, no podía viajar y aprovechando que venia a nuestra boda decidimos matar dos pájaros de un tiro. Ahora los que van a morir son nuestros ahorros, por que dentro de esta serie de catastróficas desdichas, resulta que los del banco, que ahora solo me merecen un calificativo, tontos del culo, no nos avisaron que al ser una donación no puede ser bien ganancial por lo que cuando firmamos la hipoteca al 50% solo yo puedo desgravar y encima  el 50% y Ferdi (perdón por la expresión) una mierda pinchada en un palo. 

Así que llevo dos semanas que se me llevan los demonios, en las que he pensado pegar fuego a la sucursal de la CAI, donde trabajan tan bien que nos meten en semejantes marrones, en ponerle una bomba, aunque solo sea fétida, a la delegación de hacienda, que los muy chorizos no te avisan el primer año de tu equivocación, no, te lo dicen a los cuatro años, para que la sanción sea mayor y el daño más grande. 

Lo que han conseguido entre todos es que estas semanas esté en standby, de que el insomnio, tan natural en mi, sea ahora casi enfermizo, sin ganas siquiera de entrar en el blog, de responder a los correos de los amigos, de leer los libros que tengo en espera, de continuar con el álbum de fotos que estaba preparando por la bodas de oro de mis padres. 

Por cierto ¿Hay algún notario o abogado en la sala? ¿Alguno que me diga si se puede hacer una aportación al matrimonio retroactivamente o lo que sea que evite lo inevitable?...

28 Octubre 2009

Tema recurrente en mi vida desde hace unos meses.

Como alguno sabréis ( y si no por aquí está mi diario ) decidimos ser padres hace un tiempo y a mi, por lo que voy oyendo últimamente, me ha pillado algo mayorcita, 38 años del ala, aunque no me lo digan a la cara se que algunos piensan que el desfase que voy a tener con mis futuribles hijos, será poco menos que abismal.

Nunca les he dado la razón, por más que mis padres me trajeran a este mundo cuando ellos tenían 40 años y tuviera tanto en común con ellos como un huevo a una castaña. Mi argumento siempre ha sido el mismo, el susodicho desfase se da si uno quiere, con algo de tolerancia, compresión y entendimiento por parte de unos y de otros la sangre no tiene porque llegar al río. Pero al final no queda otro remedio, voy a tener que darles la razón.

Hoy después de leer el post de Theo he rememorado una vivencia en la que se mezclan dos adolescentes, otra post-peroporpoco y kilos de maría, todo dentro de un piso de alquiler de 70 m2. Y he recordado, después de las sonrisas que me ha provocado, la reganiña y el sermón que les cayó por mi parte.

Hace unos cuantos años y como favor, las sobrinas de una conocida se vinieron a vivir conmigo a mi piso de alquiler, para seguir con los estudios. Dos hermanas de 17 y 20 años, locas como se está cuando tienes esa edad y con una amiga siempre pegada a su lado, la subarrendada la llamaba yo entre mis conocidos. Cierto día el novio de la amiga vio como la guardia civil después de encontrar una plantación de maría, arrancarla y rociarla con gasolina, la había dejado allí sin pegarle fuego por que, fíjate tu, se había puesto a llover. Ni cortas ni perezosas salieron de casa a eso de la 1 de la madrugada a por el cargamento. Me llenaron la casa de maría, algunos me diréis que la maría huele de maravilla, sí , pero si viene mezclada con olor a gasolina… ¿qué queréis que os diga?. No se como los vecinos no avisaron a la policía, os puedo jurar que todo el portal olía extremadamente raro y se notaba a cien leguas de donde provenía el olor. Hasta aquí pase, que la lavaran y la fueran dejando por todo el piso para que se secara, pase, me decía a mi misma que de haber encontrado algo así, no hacía ni diez años, las fiestas en casa hubieran sido memorables, ríete tu de las del embajador y los Ferrero rocher, pero cuando ya estuvo seca y la fueron metiendo en bolsitas de plástico para venderlas en el instituto…. Por ahí no pasé.

Por unos días me convertí en lo que era mi madre, de comprensión, tolerancia y entendimiento … nada de nada, aunque solo hiciera 10 años en los que yo tal vez hubiera hecho lo mismo que ellas, bueno lo mismo no, que yo en vez de ir por ahí vendiéndola, me la hubiera fumado.

Así que, si con tan poca diferencia de edad me convertí en un pepito grillo intransigente ¿Qué pasará si al final lo conseguimos? ¿Qué pasará cuando sean 40 años y con mis propios hijos y no los de otro? Voy a tener que darles la razón, aunque me joda.

18 Octubre 2009

De Darío

18 oct 09 En: Ficciones

Darío era un hombre alto, demasiado alto para los cánones de su tiempo,  a finales del siglo XIX alguien que midiera 1,85 era poco menos que un gigante, por demás que mal visto si no eras el señor de la casa y Darío no lo era. 

Siempre fue criado, como hijo y nieto de sirvientes su papel estaba bien definido antes de que naciera aunque su porte dijera lo contrario. De factura fuerte, cabello moreno y ensortijado y unos ojos negros como la noche, perspicaces y de mirada inteligente,  era lo que entonces se llamaba un mozo de buena planta, en la ciudad podría haber sido de ayuda pero no en una Masada, máxime cuando el amo era un viejo déspota. 

Don Federico cacique a ultranza, era un ser envidioso y egoísta , por envidiar lo hacia  incluso de los pocos momentos de felicidad que pudieran sacar su criados en esas charlas nocturnas en la cadiera, donde, con la simple luz de las ascuas y descansando de una dura jornada, Ismael ‘el abuelo' contaba cuentos y fábulas que hacía a los chiquillos esconderse bajo las sayas de sus madres y a los mozos sonreír al recordar las veces que había contado la misma historia  o de la dicha del Jenaro por el  nacimiento de un varón después de tres partos todos con el resultado de niña. El corazón del patrón era tan negro y estaba tan lleno de miseria que llegaba incluso a envidiar la juventud y el porte de Darío. Si había alguna tarea dura o desagradable era a él a quien se la encomendaba. 

Si su estampa era de poca ayuda, sí lo eran sus manos,  fuertes para arrancar un tocón de su prisión en la tierra y delicadas para ayudar a nacer a un potrillo atravesado en el vientre de una yegua o el conocer los signos del tiempo, aquellos que le decían si iba a llover, nevar o lo que era peor, granizar. Eran tal su cantidad de aciertos que, pese a su juventud, la gente lo respetaba, demandándole constantemente por su parecer sobre  si esa semana sería buena para la siembra del pipirigallo o para hacer la matanza del cerdo, no fuera  hacer demasiada calor y se malograsen las carnes. Pero si con sus manos o con el vaticinio del tiempo era bueno lo que destacaba en él era su mano diestra con los caballos. Tal parecía que los entendiera, y ellos a él. Con una sola mirada de aquellos ojos negros y unas suaves palabras susurradas a sus oidos, las bestias nerviosas se apaciguaban y las reacias a trabajar cumplían con su labor sin necesidad de látigo ni fusta. 

Solo existían un par de cosas en el mundo que le quitaran el sueño a Darío. La primera el ser analfabeto y la segunda, pero no por ello menos importante, una mujer.

7 Octubre 2009

Hace cosa de una semana, una araña fue cabecero de los noticiarios, un arácnido al que le dio por escalar sobre la blanca ropa de aquel que llaman Sumo Pontífice, mientras él, en casa lo llamamos Susan, daba un discurso en el castillo de Praga en su visita a la Republica Checa. Me dio por pensar, no sobre el comportamiento del Papa que tardó un buen rato en quitarsela de encima, demostrando, según dicen algunos, un gran amor por todo bicho viviente o en el paralelismo que otros ven entre esa araña y la mosca de Obama.

No. lo mío fue más prosaico ¿Pero es qué Praga tiene algún convenio firmado con spiderman o qué?. Mi peor recuerdo, cómo aracnofóbica que soy, fue allí precisamente, en la ciudad de las mil agujas.

Pero vayamos al principio. En el verano del 2006 Ferdi y yo viajamos a Praga. Hagamos una pequeña efemérides de ese Agosto del 2006 en esa ciudad,  la XXVI Asamblea General la Unión Astronómica Internacional excluía a Plutón como planeta del Sistema Solar y al mismo tiempo se celebraba el gran premio de la Republica Checa de motociclismo. Os estaréis preguntado ¿qué narices nos importa esto?, no os impacientéis.

Por todas estas razones Praga estaba infestada de gente, era el resultado de la ecuación de sumar cantidades ingentes de turistas, periodistas, congresistas y fanáticos de las motos, por lo que acabaron por alojarnos en un hotel superior al nuestro, uno de 5 estrellas, el Corinthia Towers.

Estábamos contentos como dos chiquillos con zapatos nuevos, un hall enorme nos recibió nos dieron una habitación en el piso 16 desde la que se veía, algo lejos eso sí, casi toda Praga. Cual sería mi sorpresa cuando me encontré una araña en la cortina y era de esas grandes, de las que cuando las matas se quedan como encogidas en una pelota de pelillos y patas (solo de recordarlo se me eriza el pelo de la nuca). No soy persona fácil de llevar al desanimo, así que cuando Ferdi, mi asesino a sueldo de arañas, la mato, a otra cosa mariposa y nos fuimos a ver la ciudad.

A las 12 de la noche cuando regresamos a dormir no se me ocurre otra idea que hacer una foto desde la ventana, porque no nos olvidemos las vistas de Praga eran increíbles, cual fue mi asombro y repugnancia a la par que terror al descubrir (antes de abrir la ventana gracias a Dios) que por el otro lado de la ventana corrían las arañas que daba gusto verlas (el gusto se lo daría a cualquier entomólogo se entiende, a mi ni puta la gracia). Unas arañas muy bien alimentadas todo hay que decirlo, un lustre que ya lo quisieran cualquier tarántula que se precie.

Mi marido, ese pedazo de pan bendito, fue a hablar con la gerencia del hotel para ver si nos podían cambiar de habitación, visto que al menos una araña había entrado. Primero subió un encargado de mantenimiento, vio la situación tomo la araña que habíamos matado al llegar, que seguía hecha un manojillo de patillas y la tiró. No hacía más que comentar que el hotel estaba completo, que no había nada que hacer, yo no me imaginaba durmiendo allí ni por todo el oro del mundo. El hombre debió de apiadarse de mi, casi histerismo, al verme encogida con los brazos rodeando mis piernas encima de la cama moviéndome de adelante a atrás (exageré un poquito mi actuación, pero solo un poquito) y  llamó al ‘manager' ....

El susodicho era mas chulo de meretrices que manager de un hotel de 5 estrellas, rubio, con el pelo brillando por la gomina y repeinado hacía atrás. Su chulería fue tal que cuando se enteró del problema y después de preguntar donde estaba la araña que había entrado (recordar que el otro la había tirado), nos dijo que no existía ningún problema, que ellas estaban fuera y nosotros dentro, todavía tubo el cuajo de decirnos que con no abrir la ventana solucionado. Os juro que me entraron ganas de sacarlo fuera y que se lo comieran. ¿Pero es que no se daba cuanta que tenían un problema de plagas? !En un hotel de 5 estrellas¡.

Y toda esta chulería,  arrogancia y falta de un buen trato profesional, para nada, después de hablar con el representante de la agencia y de unas cuantas llamadas de teléfono, a eso de la 1 de la madrugada nos cambiaron a la planta ejecutiva, ! Piso 22 ¡  ¿Y eso no lo podían haber hecho desde el principio y quedar como reyes?

Si vais al nombrado hotel, no os quedéis con ninguna habitación que de a la pared del letrero luminoso. Con el calor de las luces hacen allí el nido y hay millares de arañas, os lo juro, no soy una exagerada, hasta Ferdi se acojonó con lo que allí había.

Total que gracias a las arañas, al chulo engominado y a que no había manera de sacar una foto decente sin gente, Praga me decepcionó.

Prometí un post menos lúgubre y me salió la Biblia en verso. La fotografía es mía, de las pocas sin gente, si no contamos el barco claro está.