Es mi primer comentario en mi primer post , y después de leer unos cuantos por esta coctelera y de entender por fin el manejo de semejante portal de conocimiento ( y lo digo sin coña, llevo unas semanas buceando por aquí y siempre aprendo algo. , he decido que mi primera historia se la dedicaré a esa amiga que acaba de aumentar el balance de divorciados. A lo ciegos que podemos ser estando enamorados y de lo cortos de vista que somos los amigos satélites.
En primer lugar te preguntas como puede engañarte a ti, a una amiga, una persona que tu crees decente, joven emprendedor y empresario , siempre correcto, atento, con ideas distintas a las tuyas (no deja de ser empresario y tu una simple asalariada) pero siempre dialogante. Pues tengo una idea. Ceguera, hábito, dejadez..
Luego te preguntas como tu amiga a podido estar tan ciega para no darse cuenta de que su marido se la estaba pegando con una compañera de trabajo, que de tan manido parece ficción.
Aquí la respuesta parece obvia, la costumbre, el hábito, la cotidianidad tienen la culpa y tal vez algo por parte de ese cerebro que se niega ha aceptar ciertos datos contradictorios como hechos fiables y sí los acepta como parte de una paranoia.
Pero sobre todo te cuestionas como alguien puede engañar a su esposa con otra mujer, tener la desfachatez de mirarla a la cara durante mas de dos años y el cuajo de seguir acostándote con ella en la misma cama , cama que por cierto, los dos compraron en unos almacenes donde cristo perdió la alpargata, porque no encontraban un dormitorio que 'les dijera' algo. Si esa cama y esas mesitas de noche hubieran tenido el don de la palabra y de paso el don de la clarividencia otro gallo le hubiera cantado.
Siempre he tenido claro que el amor puede no ser eterno, que tu compañero o incluso tu mismo puede llegar a enamorarse de otro u otra o ambos que se han dado casos, pero que alguien me explique como se puede llegar a calentar dos camas, mirarlas a las dos, follar con las dos y seguramente decir te quiero a las dos, sin que se te caiga ese castillo de naipes, te vuelvas loco y no se te caiga la cara de vergüenza.


chavela
30 abr 2009 | 07:24 PM
Hola,
Navegando me he encontrado con tu blog, no suelo comentar a menos que el texto me 'diga' algo y este caso así ha sido. No es momento para hacer una crítica literaria (que en todo caso sería positiva), y solo quiero decirte que me sorprende y admira tu candidez (lo digo sin amago de sarcasmo y sí con un poquito de envidia) porque yo antes también era ingenua en lo que a los sentimientos de otros y a los míos propios se refiere y ahora ya no y me da un poquito de pena haber perdido la capacidad para escandalizarme que, sin duda, tú aún conservas.
La vida me ha enseñado a base de sufrir en carne propia y, sobretodo, en experiencias ajenas que se puede. Se puede ser infiel y mentir a dos personas a la vez diciendo 'te quiero' sin que sea verdad para ninguna; y se puede ser infiel y no mentir a ninguna de las dos porque al decir 'te quiero' es verdad en ambos casos o por lo menos es verdad a tu manera o a la manera del que es infiel, ya que la verdad o mentira dependen siempre siempre de la visión que tengamos en cada momento; incluso, y eso es lo más difícil, se puede amar a una persona y dormir cada noche junto a otra y seguir adelante sabiendo que les estás haciendo daño a las dos y a ti mismo de paso y soñar cada noche con unos ojos que no son los ojos que vas a ver al despertarte y seguir adelante porque con la que duermes es tu esposa y hay costumbre e hijos y mucho miedo al cambio... No sé cómo se llega a esas situaciones y eso sí que no lo he entendido nunca porque yo no he sido infiel nunca, pero sí he tenido amigos que lo han sido, protagonistas de las tres situaciones que te describo, y si le preguntabas ninguno sabía cómo había dado lugar a eso... En fin, la vida es complicada y el amor duele, aunque sea un tópico decirlo
Besos y feliz puente
rosa-rizalas
30 abr 2009 | 08:02 PM
Chavela:
Je je me han acusado de sarcástica muchas veces de irónica las mas, pero de ingenua nunca.. pero no te falta razón.
Mi ingenuidad es creer que, como yo, la gente que conozco y que aprecio como amigos son incapaces de engañar delibederamente a alguien a quien quieren.
Saludos y gracias por pasarte.
mayye
1 may 2009 | 12:40 AM
Ros-Riz: Me alegra tantísimo que sigamos encontrándonos en estos no-lugares.
Es la primera noticia que tengo de tu cándida mirada sobre las relaciones. Sé que eres de aquellas a quienes no les da miedo llamar "al pan, pan y al vino, vino"... Sé que realmente te estás preguntando el cómo de tanta mentira... pues que somos humanos y, como te decía Chavela antes, todo depende de la mirada de cada quien... Si es que hay hábitos y monjes... Y miradas del todo distintas sobre cada situación.
Un beso bonita!
Ah! Que la ortografía ni la miré...XDDDD!!!!
Janton
1 may 2009 | 07:26 PM
Para algunos la mentira es un hábito que han convertido en tan habitual que lo raro es que no mientan, de hecho, se mienten a sí mismos antes que a nadie. Para ellos, decir "te quiero" a dos o más personas a la vez es tan natural como decir "me alegro de verte" a ese compañero odioso de trabajo al que te alegraste que trasladaran a un departamento de otra planta para no verle más la cara. Sencillo. No creas que sienten nada al decirlo, ni pena ni remordimientos ni nada parecido. Es lo que debe decirse, y lo dicen.
Por supuesto que lo de acostarse con dos o más a la vez, ni se lo plantean como algo malo, qué dices, si es que soy la caña de España, me las calzo a pares, se me derriten, oiga... El típico chulito de casino provinciano de hace cincuenta años, por más capas de pintura post-moderna que se eche encima, sigue teniendo los mismos hábitos y costumbres y la misma total insensibilidad con los sentimientos ajenos. Bastante tiene con preocuparse de los propios...
Sé por similares experiencias que cuesta más creer y aceptar estas cosas cuando le suceden a amigos o familiares, a alguien de tu círculo íntimo. Pero amiga, nuestros allegados y conocidos son también seres humanos, y por más que nos cueste imaginarlo, tienen debilidades y dobleces, como todos...
rosa-rizalas
2 may 2009 | 12:22 AM
Maye
Siempre crees que alguien a quien crees conocer no va a cometer un acto semejante, he aqui mi candidez. Sin embargo con los simplemente conocidos suelo tener buen ojo clinico.
Tal vez debería llevar a la práctica alguna de las máximas de mi padre
'No te fies de nadie, ni siquiera de tu padre.
Besicos, ahora tenemos mas no-sitios para vernos ;-)
rosa-rizalas
2 may 2009 | 12:28 AM
Janton.. un placer que te pases por esta modesta casa.
La frase tienes mas razón que un santo imagino que te la habran dicho mas de una vez...
La cuestión es que el implicado, (me estoy conteniendo, que no quiero usar el calificativo de cabrón) nunca nos dio muestras de ser tan buen mentiroso, ni tampoco daba con el perfil de chulo de casino ( me ha gustado esa definición).
Si es que las apariencias engañan.