Los crios son unos cabrones.

Máxima que ha perdurado y perdurará por los siglos de los siglos, aunque creo que ahora lo son más, ya se, suena a batallita de abuela y a eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Siempre ha existido el matón, el clásico chiquillo que te quitaba el bocadillo o te llamaba petete por ser de tamaño mas bien bajo, que te empujaba y te hacía caer o te esperaba a la salida del cole para amedrentarte con la idea de que iba a romperte la nariz por cualquier tontería. Siempre, por supuesto, se enfrentaba a quien sabía mas débil o más indefenso.

Una acababa por hacerse más fuerte y sacar agallas de donde no las había. Y los padres ni se enteraban, que en aquellos tiempos no existían los graffiti en el muro del colegio, ni el Facebook o el tuenti, internet o el sursuncorda.

Ahora es mi sobrina la objeto de mofas y burlas, y no porque sea como su tía, (lo de petete era por no levantar del suelo mas que 1,20 durante mucho tiempo) sino por todo lo contrario. Es una chiquilla que con 16 años  me saca dos palmos, dulce, comedida, jamás le he oído decir una palabra más alta que otra, con una cara de ángel que es para comérsela, un poco vaga con la lectura, cosa que su tía no entiende ni entenderá.

Y en el colegio la llaman Fiona, para los que no sigan las películas de animación, es la novia de Srek y todo porque su figura no sigue el canon actual.  Ahora se hacen valer con pintadas en los muros o vía msn para menospreciar a quien es distinto a ellos, ahora no es solo uno, se escudan en el grupo, en la masa y el resto, pusilánimes que siguen al cabecilla, sin personalidad alguna, no sea que acaben siendo el sujeto del predicado.

El día que Lola me lo contó con lagrimas en los ojos y relatándome la noche que había pasado, llorando, en silencio, no fuera que su hija se diese cuenta de lo mucho que eso le había afectado, deseé comerme los hígados de todos ellos, desmembrarlos y patearles las entrañas. Ferdi estaba dispuesto ha hacerlo sin anestesia, ni general ni parcial.

Lo llaman mobbing, yo lo llamo cobardía, cabronada ... me quedan más palabras mal sonantes para definirlo en el tintero, pero es la rabia quien habla. Para mi sobrina es mas difícil, siempre ha tenido una autoestima baja, siempre se ha creído peor que los demás o en el mejor de los casos, distinta. Por mas que intentes inculcar a una adolescente con semejante bagaje que todo pasa, que con el tiempo se reirá o que si se harta acabe por sacudirle alguno la badana, ni se cree lo primero ni ser capaz de lo segundo.

Y eso que tiene los genes de su tía, una servidora terminó por darse de ostias con el más gamberro del colegio, que le sacaba un palmo y era de armas tomar.

Pensándolo con frialdad y con la lejanía que dan los años más me hubiera valido quedarme con las manos metidas en los bolsillos. El susodicho acabó siendo 'carne de trena' por matar a un vejete de un cenicerazo, si señores como se lo cuento. ¿La culpa? el alcohol, las drogas, un hogar poco favorable, que se yo, pero tal vez, cuando te paras a pensar, si en vez de acabar a leches por el suelo con todo ser viviente que se le cruzase en el camino, los demás  hubiésemos terminado jugando un partido de ‘tu la llevas' con él, tal vez no hubiese acabado como lo hizo, muerto en un incendio supuestamente provocado en un acto de venganza.

Sin embargo los que acosan o 'mobbinean' a mi sobrina del alma, ni vienen de hogares desechos ni tienen problemas serios, simplemente son unos cabrones.

 

 

 

 

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