Hay días, por la razón que sea, que te llevan irrevocablemente a recordar a alguien.
Hoy supe la muerte de la abuela de una conocida y de un tiempo a acá, Maye me ha estado haciendo recordar a la mía, ¿será el destino?, me prometí a mi misma que mi próximo post sería menos lúgubre que ese diario que ido llevando sobre mi incursión en el mundo de la reproducción asistida y he aquí que me encuentro escribiendo sobre mi abuela materna, lo cual quiere decir que no será un post alegre y dicharachero.
Daría gracias a Dios, si fuese creyente, por parecerme tan poco a la persona de la que llevo el nombre, y a Mendel por que su hija Christa, mi madre, se parezca tan poco a su progenitora. Mientras mi abuela podría haber tenido el sobrenombre de 'La egoísta' mi madre puede tener, es más en casa tiene, 'La penas'. Siempre padeciendo por que todo nos vaya bien. Si vamos de viaje se lo digo cuando ya estoy de vuelta, si un mes vamos fatal de dinero ni por un momento pienso en decírselo. Si hay algún problema, por ínfimo que sea, hace que se desvele un mes. Al principio Ferdi me decía que era una mala hija no contándole nada a mi madre, tardó poco menos de un año en darme la razón.
Mi yaya era la otra cara de la moneda. Eran tres hermanas de las cuales solo recuerdo a una, tal vez fuese la educación que recibieron, el tiempo que les tocó vivir o simplemente que eran así, pero mis recuerdos las reviven cómo unas verdaderas arpias. De cinco hijos que tubo Rosa solamente una era mujer, mi madre. Lo que para algunos sería motivo suficiente para que ella fuera la 'niña' de sus ojos, pues nada más lejos de la realidad, que aunque siempre nos han hecho creer que los padres no tienen preferencia por ninguno de sus hijos mi abuela debió de ser la excepción que confirmaba la regla.
Los motivos nunca los he tenido claros, tampoco le he preguntado jamás a mi madre, ella se cuidará de hablar mal de ella o de uno de sus hermanos, he aquí otra de las grandes diferencias de la hija con la madre, pero Lola mi hermana, que por ser unos años mayor que yo la conoció mejor, no tiene esos escrúpulos, que aunque siendo ella, por ser la mayor , la que se encargaba de ir todos los fines de semana para hacerle la limpieza semanal o fuésemos nosotras las que la visitábamos mas asiduamente, siempre las alabanzas eran para su hijo mayor, su mujer y sus hijos. Lola tiene una definición simple para la yaya, era mala y punto.
Cierto día en el que yo estaba más peleadora que de costumbre, mi abuela le dijo a mi madre
-Vaya manera de educar a tus hijos, no te tienen ningún respeto.
A lo que mi madre respondió
-Madre, no confunda el miedo con el respeto, prefiero que no me tengan respeto a que me tengan miedo cómo yo a usted.
En mi simple cabeza de adolescente no me entraba que mi madre le hubiera tenido miedo alguna vez a la suya, yo jamás se lo tuve a Christa. Desde entonces por más que estuviera en desacuerdo con ella, si la yaya estaba delante nunca se lo hice saber.


mayye
5 oct 2009 | 01:19 PM
Rosi tu abuela me recordó a una de mis bisabuelas maternas. Dicen que hierba mala nunca muere... Pues ella lo hizo a los 105 años documentados (no quiera Dios que me entere cuántos tendría en realidad...) El caso es que llegué a conocerla y me aborrecía. Me contaron mamá y tía Lily que a los pocos meses de nacida me llevaron ante su presencia y ella sentenció "Nadie tan blanco puede ser bueno, esta será una bruja maldita..." Me consolaba pensando que tenía 95 años y tal vez estaba senil, sin embargo, su rechazo nunca fue algo oculto. Es como dice Lola: era mala y punto.
Un beso!
jotatrujillo
5 oct 2009 | 06:05 PM
Debe ser cosa de los tiempos pasados, pero la educación de nuestros abuelos la mayoría de las veces se sustentaba en el miedo. Había un respeto forzado, como grabado a fuego. Se les hablaba de usted a los padres, se temían sus castigos, la mayoría de las veces violentos.
Era como la religión de aquel entonces que solo sabía de castigos y renuncias, de infiernos y penas.
No daban un resquicio a la alegría.
Afortunadamente, todos hemos aprendido que se consigue más con una sonrisa que con un gesto adusto o una reprimenda.
Un abrazo.
Janton
6 oct 2009 | 02:04 AM
Cómo nos cuesta reconocer que hay gente mala, sobre todo cuando son de nuestro entorno!!
Y sin embargo resulta de lo más evidente, hay quien nace malo, disfruta haciendo maldades, y generalmente muere malo y nada arrepentido.
No le des más vueltas, mejor no pensar en ella, como dicen en mi pueblo no hay mayor desprecio que no hacer aprecio...
rosa-rizalas
6 oct 2009 | 11:51 AM
Maye, con 95 tal vez fuese demencia, o simples celos, que los abuelos llegan a una edad en la que parezca que sufran un receso a su tiempo más infantil.
Un besico
rosa-rizalas
6 oct 2009 | 11:52 AM
Jota, eso que dices es cierto, pero igual que mi abuela era dura e intransigente, mi abuelo era pan bendito. Tal vez fuese por eso de que a la naturaleza le gusta el equilibrio.
Un abrazo.
rosa-rizalas
6 oct 2009 | 11:52 AM
Janton, lo cierto es que no me cuesta nada reconocer la ‘malignidad’ de mi abuela. Lo de no hacer aprecio ya lo hice mientras vivía, ahora no creo que le importe ;-).
Un saludico
Crispi Killer
7 oct 2009 | 01:00 PM
Seguro que habrá personas en tu familia mucho más respetables que "La egoísta", y a las que será mucho más agradable recordar.
Esto de las abuelas me está recordando que dentro de cero coma se morirá mi abuela paterna, y a la cual no tengo ningún sentimiento. Mi padre se cabrea porque si vamos al funeral será por apariencias, pero no puedo querer ni lamentarme por la muerte de alguien que nunca me ha demostrado quererme ni preocuparse por mi.
Cuando eres viejo, te das cuenta que recoges lo que has sembrado, así que, ¿quieres estar solo o acompañado?
Me gusta la contestación de tu madre. Muy acertada.
Muy buen post, de la familia siempre se pueden sacar mil ideas... :)
Un abrazo
rosa-rizalas
7 oct 2009 | 04:06 PM
Todos tenemos en nuestra familia, más o menos cercana, alguien a quien no recomendarías para nada bueno...aunque solo sea por estadisticas.
Duele si es alguien que debería ser cercanoa ti.Siento que te veas en la tesitura de ir o no al funeral cuando llegue, si decides ir al final que no sea por las apariencias, hazlo por acompañar al resto de la familia.
Un abrazo Cripi