Hace cosa de una semana, una araña fue cabecero de los noticiarios, un arácnido al que le dio por escalar sobre la blanca ropa de aquel que llaman Sumo Pontífice, mientras él, en casa lo llamamos Susan, daba un discurso en el castillo de Praga en su visita a la Republica Checa. Me dio por pensar, no sobre el comportamiento del Papa que tardó un buen rato en quitarsela de encima, demostrando, según dicen algunos, un gran amor por todo bicho viviente o en el paralelismo que otros ven entre esa araña y la mosca de Obama.

No. lo mío fue más prosaico ¿Pero es qué Praga tiene algún convenio firmado con spiderman o qué?. Mi peor recuerdo, cómo aracnofóbica que soy, fue allí precisamente, en la ciudad de las mil agujas.

Pero vayamos al principio. En el verano del 2006 Ferdi y yo viajamos a Praga. Hagamos una pequeña efemérides de ese Agosto del 2006 en esa ciudad,  la XXVI Asamblea General la Unión Astronómica Internacional excluía a Plutón como planeta del Sistema Solar y al mismo tiempo se celebraba el gran premio de la Republica Checa de motociclismo. Os estaréis preguntado ¿qué narices nos importa esto?, no os impacientéis.

Por todas estas razones Praga estaba infestada de gente, era el resultado de la ecuación de sumar cantidades ingentes de turistas, periodistas, congresistas y fanáticos de las motos, por lo que acabaron por alojarnos en un hotel superior al nuestro, uno de 5 estrellas, el Corinthia Towers.

Estábamos contentos como dos chiquillos con zapatos nuevos, un hall enorme nos recibió nos dieron una habitación en el piso 16 desde la que se veía, algo lejos eso sí, casi toda Praga. Cual sería mi sorpresa cuando me encontré una araña en la cortina y era de esas grandes, de las que cuando las matas se quedan como encogidas en una pelota de pelillos y patas (solo de recordarlo se me eriza el pelo de la nuca). No soy persona fácil de llevar al desanimo, así que cuando Ferdi, mi asesino a sueldo de arañas, la mato, a otra cosa mariposa y nos fuimos a ver la ciudad.

A las 12 de la noche cuando regresamos a dormir no se me ocurre otra idea que hacer una foto desde la ventana, porque no nos olvidemos las vistas de Praga eran increíbles, cual fue mi asombro y repugnancia a la par que terror al descubrir (antes de abrir la ventana gracias a Dios) que por el otro lado de la ventana corrían las arañas que daba gusto verlas (el gusto se lo daría a cualquier entomólogo se entiende, a mi ni puta la gracia). Unas arañas muy bien alimentadas todo hay que decirlo, un lustre que ya lo quisieran cualquier tarántula que se precie.

Mi marido, ese pedazo de pan bendito, fue a hablar con la gerencia del hotel para ver si nos podían cambiar de habitación, visto que al menos una araña había entrado. Primero subió un encargado de mantenimiento, vio la situación tomo la araña que habíamos matado al llegar, que seguía hecha un manojillo de patillas y la tiró. No hacía más que comentar que el hotel estaba completo, que no había nada que hacer, yo no me imaginaba durmiendo allí ni por todo el oro del mundo. El hombre debió de apiadarse de mi, casi histerismo, al verme encogida con los brazos rodeando mis piernas encima de la cama moviéndome de adelante a atrás (exageré un poquito mi actuación, pero solo un poquito) y  llamó al ‘manager' ....

El susodicho era mas chulo de meretrices que manager de un hotel de 5 estrellas, rubio, con el pelo brillando por la gomina y repeinado hacía atrás. Su chulería fue tal que cuando se enteró del problema y después de preguntar donde estaba la araña que había entrado (recordar que el otro la había tirado), nos dijo que no existía ningún problema, que ellas estaban fuera y nosotros dentro, todavía tubo el cuajo de decirnos que con no abrir la ventana solucionado. Os juro que me entraron ganas de sacarlo fuera y que se lo comieran. ¿Pero es que no se daba cuanta que tenían un problema de plagas? !En un hotel de 5 estrellas¡.

Y toda esta chulería,  arrogancia y falta de un buen trato profesional, para nada, después de hablar con el representante de la agencia y de unas cuantas llamadas de teléfono, a eso de la 1 de la madrugada nos cambiaron a la planta ejecutiva, ! Piso 22 ¡  ¿Y eso no lo podían haber hecho desde el principio y quedar como reyes?

Si vais al nombrado hotel, no os quedéis con ninguna habitación que de a la pared del letrero luminoso. Con el calor de las luces hacen allí el nido y hay millares de arañas, os lo juro, no soy una exagerada, hasta Ferdi se acojonó con lo que allí había.

Total que gracias a las arañas, al chulo engominado y a que no había manera de sacar una foto decente sin gente, Praga me decepcionó.

Prometí un post menos lúgubre y me salió la Biblia en verso. La fotografía es mía, de las pocas sin gente, si no contamos el barco claro está.