Trabajo en el sector de la construcción así que esta frase no debería ser una sorpresa y lo cierto es que no lo fue, pero no por esperada se lleva mejor. Aunque mucho mas sonoras, estas no fueron las palabras con las que se me dijo que febrero será mi ultimo mes.

El Viernes pasado fue cuando se me dio la fatídica noticia, estaba con el jefe en su despacho mirando como solucionar un ventanal para una residencia de ancianos (no soy adivina, ni leo los posos del café ni tampoco soy el oráculo de Delfos pero en dos años hemos hecho una residencia de ancianos nueva y hemos reformado al menos cuatro... ahí lo dejo, sacar vuestras propias conclusiones), cuando terminamos y ya me marchaba me dijo:

Jefe_ Cierra la puerta, anda.

Toda la mañana había estado raro, algo taciturno, no habló casi nada durante el almuerzo y algunos incluso nos fijamos en sus ojos, vidriosos como si tuviera fiebre, llegué a la conclusión de que algo le pasaba. Mi jefe normalmente tiene buen humor, es un hombre orondo, no muy alto, con una barriga que por mas  dieta de la luna o la del pepino que haga, no se la quitará en la vida, por una sola razón, es de buen yantar así como un cocinero excelente  y un pésimo contador de chistes. Sus estados de animo son dos, bueno y malo, el viernes estaba triste.

Cierra la puerta, anda.

Échate a temblar

Jefe_ Sabes que las cosas no van demasiado bien, no nos han dado los concursos de los dos bloques... (Mirando al suelo) este mes incluso no se como hacer para pagar las nominas y bueno... (Aquí las palabras le fallaron)

La menda_ Ya..., no hace falta que digas nada mas, fui la ultima en entrar, lo lógico es que sea la primera en irme.

Jefe_ Esto no tiene ninguna lógica, estoy contento con tu trabajo, me gusta el equipo que tenemos, pero es que no nos entra nada.

Lo vi tan preocupado, tan sinceramente afligido que no pude por menos que darle ánimos, ¿no es de chiste? Yo, la despedida, animando al despedidor,! Hay que joderse¡

Jefe_ Ten por seguro que si en algún momento las cosas vuelven a la normalidad, contaré contigo y que si por un milagro nos llegase algún proyecto antes de fin de mes, olvidaremos esta conversación.

La menda_ Por mi no te preocupes, en serio... (¿No es para darme un premio o algo?), unos meses de descanso no me vendrán mal, sobre todo cuando nos llamen de la lista de espera.

Se dijeron mas cosas,  pero de poco sirve, estoy despedida.

¿Nadie en la sala con un proyecto de 44 viviendas bajo el brazo?

PD: Los cuarenta, que como se dice en el guiñote, no joden pero atormentan, me caerán  este año, así que la viñeta más que hacerme sonreír me da escalofríos.